Los adolescentes estadounidenses han escuchado el mantra “sé tú mismo” desde que nacieron, y tienen que agradecer a sus predecesores por haberles allanado el camino. A pesar de que las generaciones anteriores exploraron sus identidades, aún así tuvieron que lidiar con límites impuestos culturalmente y sintieron la necesidad de encasillarse en alguna clasificación: homosexuales, heterosexuales, bisexuales; hombre, mujer, trans, blanco, negro, mestizo.

Los adolescentes de hoy en día, tienen infinitas opciones para tratar de descubrir quiénes son. ¿Cómo se sienten acerca de las posibilidades que se les presentan? Estos son algunos de los descubrimientos de una reciente encuesta realizada en los Estados Unidos con nuestra marca Awesomeness en mente:

Ellos perciben la identidad como un espectro. Quizás en respuesta a la confusión, los adolescentes parecen no querer más tener un rótulo. Ven la identidad como una construcción compleja y en evolución de si mismos, en lugar de un conjunto estático de descriptores demográficos.

La fluidez puede ser estresante. Con las identidades en movimiento y sin una forma de categorizarse a sí mismos, muchos adolescentes se sienten abrumados por la cantidad de decisiones que deben tomar todos los días acerca de quiénes son. Si bien estas opciones pueden parecer liberadoras, tener demasiadas posibilidades puede resultar en una disminución de su felicidad, una menor satisfacción e incluso, una parálisis a la hora de tomar decisiones.

Las redes sociales hacen que sea fácil tener múltiples personalidades. Debido a la constante conexión de los adolescentes con las redes sociales y la vida en la Internet, sus personalidades digitales se han vuelto tan importantes, sino más, que quiénes son en la vida real. De hecho, 1 de cada 5 admite tener un Finstagram (una cuenta de Instagram privada alternativa donde pueden publicar sin preocuparse por los “me gusta”, los comentarios, las mediciones, etc.).

Son de mente abierta cuando se trata de sexo. La mayoría siente que es aceptable tener relaciones sexuales (84%), y la mayoría no tiene problemas con las conexiones con personas del mismo sexo (69%) y las relaciones abiertas (58%). El matrimonio es opcional, el 83% está de acuerdo con que está bien vivir juntos antes del matrimonio y el 68% cree que está bien tener un bebé sin estar casado.

Muchos no se identifican como heterosexuales y la mayoría tienen amigos que son gays o lesbianas. Más de 1 de cada 4 adolescentes estadounidenses (26%) no se identifican como heterosexuales. Sus compañeros tienen una variedad de orientaciones sexuales: el 57% tiene amigos que son gays o lesbianas, el 52% tiene amigos que son bisexuales, el 32% tiene amigos que todavía están descubriendo su sexualidad, el 23% tiene amigos que son pansexuales, el 18% tiene amigos que son asexuales, y el 9% tiene amigos que practican el poliamor.

Buscan intereses de nicho. Los padres de hoy en día, trabajan arduamente para cultivar y apoyar intereses específicos en sus hijos adolescentes. Al tener interés en convertirse en especialistas de nicho, los adolescentes buscan diferenciarse a través de su elección de estilo, peculiaridades, pasatiempos, entretenimiento, aspiraciones profesionales y mucho más. Los pasatiempos que pueden haber sido considerados “extraños” en el pasado (bordado, caligrafía, cocina profesional, juegos, piratería informática, codificación, etc.), se consideran puntos de diferenciación emocionantes. De hecho, 1 de cada 3 adolescentes estadounidenses preferiría ser un atleta de deportes electrónicos que un atleta de la vida real.

Saben que no hay una manera “correcta” de vivir la vida. Los adolescentes están llegando a la mayoría de edad en un mundo que rechaza las convenciones, la autoridad y la tradición. Consideran que los viejos caminos tradicionales son anticuados o poco realistas, y ven que pueden crear nuevas opciones para ellos mismos.